Alineadores o brackets
Ninguno es mejor en todos los casos. Lo que suele inclinar la balanza:
- Estética. Los alineadores son casi invisibles; los brackets estéticos son una alternativa intermedia.
- Constancia. Con alineadores, el resultado depende de que los lleves; los brackets actúan siempre.
- Higiene y comida. Los alineadores se quitan para comer y cepillarse; con brackets hay que cuidar más la comida y la limpieza.
- Complejidad. Algunos movimientos se controlan mejor con brackets. Te lo indicamos tras el estudio.
Vivir con alineadores
Quítatelos para comer y para beber cualquier cosa que no sea agua, y cepíllate antes de volver a ponerlos. Guárdalos siempre en su estuche.
Los primeros días de cada alineador es normal notar presión. Límpialos a diario con agua fría y un cepillo suave: el agua caliente puede deformarlos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura el tratamiento?
Depende del caso: desde unos meses en correcciones leves hasta uno o dos años en casos más complejos. Te damos una estimación tras el estudio.
¿Se nota al hablar?
Los primeros días puede cambiar ligeramente la pronunciación de algunas letras; en general desaparece pronto.
¿Duele?
Se nota presión al cambiar de alineador, que suele durar uno o dos días.
¿Hay edad límite?
No. Lo importante es que las encías y el hueso estén sanos.
¿Qué pasa si pierdo un alineador?
Avísanos. Según el momento del tratamiento, puedes pasar al siguiente, volver al anterior o pedir uno nuevo.
¿Hay que llevar retenedores?
Sí. Los dientes tienden a volver a su posición; los retenedores mantienen el resultado.
