Qué aumenta el riesgo
La placa es la causa, pero hay factores que hacen la enfermedad más agresiva:
- Tabaco. Empeora la enfermedad y oculta el sangrado, que es la señal de alarma.
- Diabetes. La relación es doble: la diabetes mal controlada empeora las encías y la periodontitis dificulta controlar el azúcar.
- Antecedentes familiares. Algunas personas tienen más predisposición.
- Estrés y algunos medicamentos. Pueden favorecer la inflamación o el agrandamiento de la encía.
- Embarazo. Los cambios hormonales hacen que la encía se inflame con más facilidad.
Después del tratamiento
Tras el raspado puede haber sensibilidad al frío y algo de retracción de la encía al desinflamarse; es parte de la curación.
El resultado depende mucho de la higiene en casa: cepillado dos veces al día, cepillos interdentales del tamaño indicado y acudir a los mantenimientos. Sin ellos, la enfermedad vuelve.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que sangren las encías?
No. El sangrado es el signo más frecuente de inflamación. Si se repite, conviene una revisión.
¿La periodontitis se cura?
No desaparece, pero se puede detener y mantener estable durante años con tratamiento y mantenimiento.
¿El raspado duele?
Se hace con anestesia local, así que no deberías sentir dolor. Después puede haber sensibilidad unos días.
¿Puedo ponerme implantes si tengo periodontitis?
Sí, pero primero hay que controlar la enfermedad. Las personas con periodontitis tienen más riesgo de problemas en los implantes, por eso el mantenimiento es esencial.
¿Se recupera el hueso perdido?
En general, no por sí solo. En algunos defectos concretos se puede intentar regenerar con cirugía periodontal.
